USILE
cONCÉNTRICO
Proyecto finalista del concurso Objetos en la ciudad en Logroño de Concéntrico
La Rioja, España
2025
Finalist project of Objetos en la ciudad in Logroño organised by Concéntrico
La Rioja, Spain
2025
La puerta es el último elemento urbano.
Es el primero.
(Mírala, mírala…)
Por eso hemos escogido la puerta.
La propuesta hace del acto de entrar una comunicación entre dos mundos. La escala de ese acto se transforma. Un paso son 2.313,2 km.
Las puertas de Calea Victoriei definen perfectamente el carácter de la calle en la que se encuentran. Lo contemporáneo y simple de las puertas de vidrio de comercios como el Pizza Hut contrasta con el ornamento de las puertas de los edificios más representativos.
Las puertas de la Plaza Virgen de la Esperanza, Plaza de la Inmaculada y Plaza de Santa Ana, son puertas residenciales.
La puerta de Casa Capsa mola. Nos quedamos con esa, con la del Hotel Victoriei, con la de la oficina de Europa y con la de la farmacia del número 103-105, que tiene la ventanilla en el centro de la puerta. Las dibujamos y nos las llevamos a Logroño.
De Logroño cogemos una puerta azul, con mirilla; otras con una ventana romboidal, otra con buzón, otra de madera, con un pequeño gesto curvo en el marco; y otra de acero, que parece la entrada a un garaje. Hacemos lo mismo. Nos las llevamos a Bucarest.
10 puertas = 65´5 m² = 21 tableros Laudio Pine (2500x1250mm)
En medio de cada Plaza hay una puerta. En la de La Esperanza hay tres.
Las cinco de Logroño se reparten a lo largo de Calea Victoriei, en las intersecciones con calles perpendiculares que generan plazas.
¿Y qué pasa con las puertas?
Lo de siempre. Un niño se imagina que detrás de la puerta está una casa. Hace como que cocina. Otro se esconde. Boo se pierde. Y otros dos, hacen un teatro de marionetas detrás de la cortina de la puerta de Casa Capsa. La puerta de un garaje de Logroño se convierte en Bucarest en la portería del estadio olímpico.
Y cada vez que pasan de un lado a otro, están viajando miles de kilómetros sin darse cuenta.
The door is the last urban element.
It is the first.
(Look at it, look…)
That is why we chose the door.
The proposal turns the act of entering into a dialogue between two worlds. The scale of that act is transformed. One step becomes 2,313.2 km.
The doors of Calea Victoriei perfectly define the character of the street they belong to. The contemporary simplicity of the glass doors of shops like Pizza Hut contrasts with the ornamentation of the doors of the most representative buildings.
The doors in Plaza Virgen de la Esperanza, Plaza de la Inmaculada, and Plaza de Santa Ana are residential doors.
The door of Casa Capsa is cool. We chose that one, along with the door of the Hotel Victoriei, the Europa office door, and the pharmacy door at numbers 103 to 105, the one with the little service window set in the middle. We drew them and took them to Logroño.
From Logroño we selected a blue door with a peephole, another with a diamond shaped window, one with a mail slot, a wooden one with a small curved gesture in the frame, and a steel one that looks like the entrance to a garage. We did the same. We took them to Bucharest.
10 doors = 65.5 m² = 21 Laudio Pine boards (2500 x 1250 mm)
In the middle of each square there is a door. In Plaza de la Esperanza, there are three.
The five from Logroño are distributed along Calea Victoriei, at the intersections with perpendicular streets that open into squares.
And what happens to the doors?
The usual. A child imagines that behind the door there is a house. Pretends to cook. Another hides. Boo gets lost. Two others stage a puppet show behind the curtain of the Casa Capsa door. A garage door from Logroño becomes, in Bucharest, the goal of the Olympic stadium.
And each time they pass from one side to the other, they are traveling thousands of kilometers without even realizing it.